Bitácora de fernand0 Cambiando de aires

Redes sociales, algoritmos y ¿el valor de la web abierta?

Vidrieras y lámparas

Se habla mucho de la polarización de internet (y de lo que no es internet) y se asocia este problema con la existencia de las redes sociales y los algoritmos de recomendación. En Tim Berners-Lee: The internet needs compassion – and I have a solution se presenta un resumen de la visión del creador de la web, Tim Berners-Lee.

Primero se habla de la polarización y los problemas de salud mental.

We face a profound challenge. Polarisation on the web and mental health problems arising from social media use must be addressed. Until they are fixed, it will be hard to get anyone to think about the web in a positive light.

Y no se olvida de todas las cosas buenas que nos traen estas tecnologías: correo electrónico, calendario, podcasts, …

There are already a multitude of good things on the internet, like email, calendars, podcasts, which all interoperate. Email apps all work together because they use the same email protocol, which is an open standard. Social networks don’t.

Y nos recuerda que estas herramientas sirven para colaborar y compartir porque utilizan protocolos comunes, que es justo lo que las redes sociales no hacen.

Why? Facebook, LinkedIn, Instagram, X, are all silos with no interoperability. Accordingly, we need a new means of connecting and powering the social media we use.

Su primera conclusión es que la web actual carece de compasión, pero no por culpa de las personas, sino de la forma en que se han diseñado estas herramientas, que favorecen la toxicidad.

Currently, the web is lacking in compassion, but this is not a human failing. This is a design issue. Back in 2016 I realised that there was something wrong with the technical side of the web that was encouraging toxicity.

Por un lado, esto nos lleva a la polarización, acercándonos a las posiciones extremistas y haciendo verdaderamente difícil el acercamiento y la deliberación.

The most egregious symptom is polarisation. Social media, as currently built, leads users to take extreme political positions and demonise the opposing side. This makes constructive engagement difficult, allows outlandish conspiracy theories to flourish, and promotes demagoguery over deliberation

Por otro lado, aunque menos extendido, aparecen las cuestiones de salud mental: ansiedad, depresión, sentimientos de aislamiento, problemas con la propia imagen,… Especialmente entre la juventud.

The second symptom is more individualised. Many social media users report suffering mental health issues after prolonged usage. The catalogue of ills related to social media is alarming: anxiety, depression, jealousy, inadequacy, feelings of isolation, body image issues — even suicidal thoughts. This mental health epidemic is especially acute among young people.

Y para él la conclusión es que la culpa es de los medios sociales: los algoritmos están pensados para que pasemos cuanto más rato mejor en estas redes y para ello muchas veces es necesario proporcionar contenido cada vez más intenso, provocando estas consecuencias.

What is the common design issue that leads to these unfortunate symptoms? Web scientists analysing the information sphere have concluded that there is a direct link between social media and polarisation. Social media companies are using machine-learning techniques to make users addicted to their platforms. These systems are designed to be addictive, feeding people more and more extreme content, making them alternately angry and sad.

La idea es, como también propone el filósofo Yuval Noah Harari, regular. No se trataría de eliminar los medios sociales, sino de limitar esos algoritmos que conducen a la gente a ensimismarse con lo que se les va presentando.

Social media is a fantastic innovation with tremendous potential to bring people together. And given the vast amount of information uploaded to social media every day, we need algorithmic agents to organise the media that we see. All we need is to regulate the addictive algorithms, the ones that guide people into rabbit holes.

Sobre si hay que quitar a los niños el teléfono móvil se muestra reacio, y dice que los niños deben aprender a colaborar y eso incluye hacerlo en línea, con sus amigos y vuelve a echarle la culpa a los algoritmos.

Many people ask me if their kids should be allowed to have a smartphone. My answer to this is, basically, yes. Kids should learn to collaborate, and they should learn to collaborate online with their friends. What we have to block is not smartphones, nor even social media, but the harmful algorithms often used by social media — the psychological equivalent to giving kids access to a slot machine.

Se podría, nos dice, enfocar estos algoritmos a maximizar la alegría y el disfrute, colaborar y tener relaciones constructivas.

What if we trained algorithms for constructive engagement, and to maximise the joy people got out of discussing things, rather than feeding off hatred? Some already exist — Spotify and Apple Music’s algorithms do a pretty good job of selecting music that listeners will enjoy. Pinterest also does a better job of promoting positive content.

Y, entrando más en detalle, nos dice que se podrían hacer algoritmos orientados hacia los usuarios más vulnerables: adolescentes, llevándoles hacia contenidos más sanos, y otros para los que se dejan guiar por las conspiraciones.

One way to do this would be to craft algorithms specifically for vulnerable users. One for teenagers, which steered them towards healthier content; another for people who seem to be falling into conspiratorial rabbit holes.

Se trata de un extracto de su libro This Is for Everyone y seguramente dice otras cosas (no lo he leído, lo acabo de añadir a mi lista de deseos), pero me sorprende que no nombre a la web y uno de los problemas que tienen en mi opinión estos sitios: utilizan los protocolos y lenguajes de la web, pero no están en la web y sólo están en ella ‘a tiempo parcial’: no enlazan al exterior, cuando desde el exterior se enlazan utilizan mecanismos para que abramos sus aplicaciones y dejemos el navegador de lado… No sé si tendría mucho efecto que estos sitios tuvieran que estar disponibles también fuera de las aplicaciones (y en abierto, cuando las personas que crean el ‘contenido’ así lo decidan), pero a lo mejor también ayudaba un poco.

Todavía veo otro problema, sobre todo en nuestro ámbito más cercano y es y ha sido ese empeño de los medios de comunicación, políticos, … negacionista del valor de la web y de internet: no se puede enseñar a usar bien una herramienta cuando el ambiente general es que todo es malo y, por lo tanto, que conviene alejarse en lugar de aprender a manejarlo y gestionarlo.

Ya hemos dicho muchas veces por aquí que todos podemos hacer algo por nuestra parte, tratando de pasar tiempo en la red con valor, en lugar de dejarnos llevar por lo que nos sale: buscar lo que queremos, huir de lo que no nos conviene (por muy atractivo que pueda ser a veces), y buscar esas relaciones genuinas alrededor de los temas que nos interesan.